
A pesar de la importancia que las empresas conceden al dominio de una segunda lengua, los estudiantes universitarios españoles siguen 'cateando' inglés año tras año. Aprender idiomas es uno de los propósitos de Año Nuevo que muchos nos planteamos, pero realmente sucede como con los demás propósitos, caen en el olvido.
En el mundo de la globalización, donde las empresas de nuestro país tienen relación con empresas de prácticamente todos los rincones del mundo, es necesario conocer otro idioma para poder ser un profesional completo. Además de la apertura a nivel profesional, conocer otras culturas e idiomas te abrirá la mente y te forjarás una personalidad mucho más comprensiva y tolerante.
Este mismo estudio de la Universidad de La Coruña revela que cuanto mayor sea la formación y aplicación de las competencias adquiridas durante los años de estudio, mayores serán las posibilidades de ascender laboralmente y conseguir mejoras en el mundo profesional. Asimismo, cuanto más tiempo se pase en una determinada empresa más experiencia se acumulará y servirá para posteriores incorporaciones a otro puesto de trabajo.

Los idiomas son por tanto, además de la experiencia profesional, la clave para ascender profesionalmente. Es conveniente dominar además del inglés, otra segunda lengua para ampliar tus horizontes y expectativas laborales. Los idiomas más demandados después del inglés son el francés y el alemán, aunque idiomas como el italiano, japonés y sobre todo el chino irrumpen en el panorama profesional a un paso espectacular.
Existen diferentes alternativas para aprender idiomas, entre las que destacan cursos on-line, ideales para profesionales sin demasiado tiempo para estudiar, y el más popular, la estancia en el extranjero. Vivir y conocer la cultura de un país in-situ, te ayudará no solamente a mejorar a nivel profesional sino también te proporcionará experiencias personales irrepetibles.
Aprovecha las vacaciones, tómate un tiempo para mejorar tu formación en idiomas o practica desde casa, pero no dejes de invertir en tu futuro. Los idiomas no entienden de crisis.