
Una vez jubilado... ¿qué nos queda?esta es sin duda una de las preguntas que muchos de nuestros mayores que ya han alcanzado la edad para jubilarse se plantean. La mayor parte se dedican a su familia y amigos uan vez dejan de estar activo, pero son cada vez más los que se dedican a invertir su tiempo libre en formación.
Quizá para ponerse al día con las nuevas tecnologías y modernizarse, los mayores hoy día aprenden informática, hacen más ejercicio, viajan e incluso se plantean aprender un segundo idioma. Algunos optan por estudiarlo en academias, o centros especializados, mientras que los más osados, deciden embarcarse de lleno en la aventura y realizan cursos en el extranjero.
Las escuelas de idiomas, conscientes de la demanda de este colectivo, ha sacado al mercado programas especialmente diseñados para los mayores. Habitualmente, se trata de programas de una ó dos semanas de duración, que combina clases de inglés por las mañanas con un completo y variado programa de actividades culturales y sociales en grupo, en las que los estudiantes visitan la ciudad, van a museos, realizan excursiones a lugares emblemáticos de los alrededores, compartiendo la experiencia con alumnos de la misma edad.
La experiencia es inolvidable, forjándose relaciones de amistad entre los participantes de los programas y perpetuando dicha amistad durante mucho tiempo.
Si tu espíritu sigue siendo aventurero a pesar de tener unos años de más, aprovecha la ocasión y elige el destino que prefieras: descubre el encanto y tradición histórica de Inglaterra, disfruta de los verdes paisajes de Irlanda, pasea por las playas maltesas o cruza el charco hacia Estados Unidos. Cualquiera que sea tu decisión, te sentirás arropado por estudiantes que se encuentran en tu misma situación, y podrás disfrutar de las ventajas de conocer personas de todos los rincones del mundo, y vivir con nativos que te acogerán como si fuera tu propia casa.
No pongas excusas y decídete. Nunca es tarde para aprender y pasarlo bien.